Invité a la señora de Andrés a sentarse tras darle los buenos días. Escuché su estomago rugir.
- Señora de Andrés, ¿conoce a una mujer llamada Candela Linares que vive en la avenida paralelo 56, 2º1º?
- ¿Candela Linares? no en absoluto, ¿por que? ¿Quién es?
- Lo desconozco pero su marido fue a visitarla ayer al salir del trabajo y estuvo ahí desde las 20:15 hasta las 21:27 horas.
- Ayer llego a casa mas tarde porque tenía una reunión quizá estaba…
- Le saque estas fotos al salir.
- ¿Que hace con una bolsa de basura?
- Estas fotos son del contenido de la bolsa.
- Que hijodeputa. ¿Es su amante? ¿¿Tiene una amante?? ¿De que edad?
- No lo sé, señora de Andrés. Solo llevo un día de investigación pero...
- Llámame Marta, por favor. Pero que mal nacido, ¿y ahora que? necesito un abogado, ¿conoces alguno de bueno?
La señora de Andrés ahora quería un abogado y que la llamaran Marta. Le pasé la tarjeta de uno matrimonial, buen amigo mío y con el que voy a comisión.
- He de saber más. Quiero que le sigas. ¡Y a ella también! reúne pruebas. Me lo cepillaré en los tribunales.
- Bueno Marta, eso me llevará unos días de investigación, ya conoces mis honorarios, ¿cierto?
- Sigue con el caso, Alfred. Pagaré lo que sea. Por anticipado si así lo deseas.
Solo llevamos casados siete meses... Que vergüenza…
Me habría encantado seguir charlando con Marta de lo malvados que pueden llegar a ser algunos hombres, pero mi instinto de detective me decía que no era el tipo de mujer que se derrumba en el primer hombro que se le arrima.
Ella se fue a llorar a alguna parte y yo me quedé pensativo enfrente del salvapantallas.
- Decididamente, son los pómulos.
Según estaban las cosas el siguiente paso era descubrir algo más sobre Candela Linares y su vida, sabia donde localizarla pero aún no la había visto nunca, ponerle rostro a la presunta amante de Alberto de Andrés sería entonces el objetivo de la jornada.
“Introduzco su nombre y dirección en la web de Páginas Amarillas,
consigo su teléfono con un solo click y lo añado a mi móvil.
Me pongo la chaqueta y cojo el casco; esta vez voy en Vespa.”

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